Todo comenzó por puro placer. En las reuniones del grupo de amigos, Massimo Galimberti disfrutaba descorchando
cada botella de vino. Por eso le fue encomendada la misión de buscar los mejores vinos para dichas reuniones y se
convirtió en el encargado de seducir vinícolamente a su círculo de amistades. El éxito en dichas selecciones le
hizo pensar que, quizás, alguien más necesitara de su experiencia y servicios para saber elegir entre toda la
oferta existente y disfrutar de un buen vino.
El emprendedor puso sobre el tablero de juego la misma audacia y pasión que ponía a la hora de localizar vinos
especiales para sus reuniones fraternales y fundó algo que no existía en España: un club de vinos.
Así, se embarca en la aventura. Los fines de semana los utilizaba para contactar con las bodegas personalmente
a través de las Páginas Amarillas, y se desplazaba en su propio coche hasta ellas para seleccionar los vinos que
resultaban interesantes y que traía hasta Madrid. Entre semana, seguía trabajando en la empresa de energía en la
que desarrolló su carrera conforme a los estudios de física aplicada a energías.
Así, el 10 de mayo de 1973, nace oficialmente Vinoselección y se produce el primer mailing. Con apenas 34 años,
Massimo Galimberti pone en marcha una fábrica de momentos de felicidad y un próspero negocio: el primer club de
vinos de España. Las primeras selecciones eran escogidas personalmente por él y cabían en el maletero de su
Renault 6. Pocas semanas después, ya eran 100 los socios que habían confiado en Vinoselección para disfrutar de
vinos singulares, de botellas que contaran una historia, procedentes de regiones vinícolas tradicionales pero
también todavía muchas desconocidas y aún por descubrir. Hoy, Vinoselección cuenta con más de 100.000 socios, que
disfrutan de múltiples ventajas de pertenencia al Club, entre ellas la de disfrutar de los mejores precios del
mercado.